Hay escritores que por diversos motivos son prácticamente desconocidos entre un gran número de lectores e incluso entre libreros. Ya sea porque su obra no es difundida, por el desinterés de las editoriales a asumir riesgos o por escribir en lenguas con muy pocos hablantes, se convierten en autores de culto en el denominado mundo occidental y, al llegar a estas regiones, sus libros son acogidos como auténticas joyas. La recomendación de esta semana tiene que ver con uno de esos autores de los que se tienen nulas...