Me matarán. Se perfectamente lo que dirá el juez. En su mirada adivino que estará satisfecho en decirlo… H. M. La industria del entretenimiento ha sabido lucrar con las necesidades y los sueños de las personas, convirtiéndolos en concursos-espectáculos cuyo juez, en la mayoría de los casos, es el público, que paga para mantener a su candidato favorito en competencia. A través de los reality shows, la televisión ha encontrado la fórmula para mantener a los espectadores pegados a las pantallas durante dos horas...