No confío mucho en las campañas que las grandes editoriales lanzan para hacer publicidad a tal o cual autor y su más reciente obra. No es un secreto que cada nuevo libro sea presentado como «una obra diferente que rompe con los géneros establecidos» o que el autor en turno sea «dueño de una voz que no se parece a la de nadie más». Considero que a veces es preferible pasar de largo en la mesa de novedades de las grandes librerías. Hace algunos años, el sello español Impedimenta emprendió una campaña a favor de u...