Si bien los comerciantes del Mercado Municipal de Cuautla hoy instalados en la Plaza de Morelos (el zócalo) han respetado los lineamientos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los vendedores ambulantes que aprovecharon las circunstancias para instalarse en el mismo lugar han comenzado a perjudicar los inmuebles históricos, según denunció el párroco del templo de Santiago Apóstol, Jesús Longar.
El sacerdote se quejó por los clavos y lazos que los ambulantes han colocado en el edificio principal y en el ex convento, en cuyas paredes incluso llegan a orinarse, dañando así lo que es considerado un monumento histórico.
Aunque ya lo ha hecho en otras épocas, Jesús Longar exhortó a las autoridades a liberar la plaza de los comerciantes, aunque el exhorto fue en especial al próximo alcalde.