Los productores esperan una importante recuperación ante la estabilidad del precio del azúcar.
Cuautla.- La zafra 2025-2026 en el Ingenio de Casasano se encamina hacia su etapa final con proyecciones de alcanzar un volumen de molienda cercano a las 640 mil toneladas de caña, informó Miguel Ángel Barranco García, secretario general de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar, quien dijo que al corte del 11 de mayo se han procesado ya 628 mil 600 toneladas, manteniendo un ritmo de corte de cuatro mil toneladas diarias.
En materia de rendimiento, el líder cañero destacó que actualmente se registra un Kilogramo de Azúcar Recuperable Base Estándar (KARBE) de 133.400 gramos, cifra que define la productividad del ciclo.
A pesar de que los números operativos son favorables, Barranco García calificó este periodo como una “zafra difícil” debido a la inestabilidad en los mercados internacionales.
El dirigente explicó que tras un desplome inicial en los precios, el mercado ha reaccionado positivamente con una recuperación de entre el 18 y el 20 por ciento. Este repunte responde a factores geopolíticos, pues potencias azucareras como Brasil e India han redirigido su producción hacia la fabricación de bioinsumos, lo que ha generado una menor oferta de azúcar global y la consecuente estabilización del precio al alza.
En el ámbito comercial, el sector cañero ha recibido un impulso significativo gracias a la suspensión de las importaciones y la implementación de un arancel del 156 por ciento.
Estas medidas proteccionistas han frenado la entrada de azúcar extranjera, permitiendo que el producto nacional recupere terreno en el consumo interno.
Según el secretario general, estas decisiones gubernamentales son fundamentales para blindar la economía de las familias que dependen directamente del cultivo de la caña en la región oriente de Morelos.
Un avance estratégico para el sector es el reciente acuerdo alcanzado entre la dirigencia nacional cañera y la presidencia de la república, mediante el cual se establecerá un nuevo sistema de etiquetado obligatorio.
Esta normativa exigirá que los productos industriales especifiquen claramente si contienen azúcar de caña o edulcorantes artificiales.
Con esta medida, el gobierno federal busca brindar transparencia al consumidor, permitiéndole diferenciar entre los ingredientes naturales y los sustitutos químicos, lo cual representa una victoria política para los productores de la región.
Finalmente Barranco García enfatizó que este nuevo etiquetado tiene como objetivo secundario combatir la estigmatización de la caña, rechazando la idea de que el azúcar es el único factor inductor de enfermedades como la diabetes.
Con el cierre de la zafra previsto para los próximos días, los productores de Casasano esperan que esta combinación de mejores precios, protección arancelaria y claridad en el consumo permita concluir el ciclo con una mayor certidumbre económica y un fortalecimiento de la industria azucarera local.