Los inconformes aseguran que se cometieron irregularidades para culpar a inocentes del asesinato del líder del FPR.
Habitantes de la colonia Emiliano Zapata, también conocida como “El Chivatero”, del municipio de Ayala, se manifestaron por las calles del municipio de Cuautla, para denunciar las presuntas irregularidades cometidas por la Fiscalía Regional de Cuautla, para culpar a sus familiares del asesinato del activista del Frente Popular Revolucionario (FPR), Gustavo salgado Delgado.
Después de caminar por algunas calles, se manifestaron frente al Palacio Municipal de Cuautla, el cual fue cerrado ante el temor de que se ocasionaran actos vandálicos, de ahí, los inconformes continuaron con su marcha hasta la Fiscalía Regional ubicada en la calle de Constituyentes.
El grupo de aproximadamente 50 inconformes, fue encabezado por la ex oficial del Registro Civil de Ayala, Adelaida Marcelino Mateos, familiar de los detenidos, quien exigió la destitución del Fiscal José Manuel Serrano Salmerón y de varios elementos de la Policía de Investigación Criminal, por las presuntas violaciones a los derechos humanos, el uso excesivo de la fuerza durante el operativo de detención de los presuntos inculpados y por la sustracción de diversas pertenencias de valor.
Asegura que los señalados sólo se han dedicado a “fabricar delincuentes” y a violar los derechos humanos al señalar que durante la detención de sus familiares, no se respetó el principio de presunción de inocencia.
Denunciaron a los policías ministeriales Pedro Jiménez Martínez y otro de apellidos Zapata Carrera, por el allanamiento de sus viviendas, “de manera ilegal y robando dinero, y tarjetas bancarias de débito”.
Así mismo, señalaron que se violaron los derechos humanos de los detenidos, pues como indígenas no recibieron la asistencia de un traductor del dialecto Tlapaneco, “exigimos su libertad por amedrentar a nuestros compañeros indígenas y detenerlos de manera ilegal, existen videos de cómo ejercen la violencia y amenazan de muerte en contra de nuestros compañeros indígenas”, insistieron.