Tras la detención de “El Apache” líder de la plaza en Temixco y de “El Guachi” operador de la célula delictiva en la zona sur, el cártel se ha ajustado.
La aprehensión reciente de tres líderes de “células” del narcotráfico aunado a algunos homicidios y atentados violentos registrados en la última semana revela una reestructuración del Cártel del Golfo en la zona metropolitana del estado.
Información recabada por La Unión de Morelos da a conocer que la situación se desprende de la detención ocurrida el pasado 31 de octubre de Ildemar Ramírez Martínez, alias “El Apache”, responsable de “plaza” del municipio de Temixco.
Además, la aprehensión registrada el pasado 5 de noviembre de Nicolás Bustos Martínez “El Guachi”, operador en la zona sur del mismo grupo, e identificado por la Policía Federal como líder de una banda de secuestradores.
Fuentes consultadas refieren que “El Guachi” cuenta con el caso del secuestro de un capitán retirado del Ejército Mexicano ocurrida en el año 2005, hecho que es investigado por las autoridades federales.
Así como el caso de Roberto Javier Reyes Vázquez, de 21 años de edad, alias “El Chabelote” identificado por las propias autoridades como principal operador de este grupo en la colonia Lagunilla.
Una versión referida por fuentes policiales presume que “El Chabelote” es responsable del hecho violento registrado el pasado 13 de septiembre en la colonia Lagunilla donde dos adolescentes de 14 y 15 años fueron acribillados a balazos.
Como se recordará, Roberto Javier Reyes fue detenido el pasado sábado junto con ocho personas por elementos de la Policía Preventiva de Cuernavaca al ser sorprendido en una casa donde mantenían secuestrada a una persona.
Según una fuente de la Procuraduría General de Justicia de Morelos, la desarticulación de las células ha causado una baja de secuestros en comparación con los que se venían registrando antes de su captura.
Al ser cuestionado sobre la estadística de secuestros el entrevistado dijo no contar con una cifra toda vez que muchos de los casos no son denunciados por temor de los familiares de las víctimas o porque se encuentran relacionados con alguna actividad ilícita.