El último tramo de la Presidencia de Enrique Peña Nieto se ve aún más difícil que el de sus antecesores en materia de seguridad, así lo muestran las cifras de homicidios dolosos y desaparición de personas. El despliegue de elementos de la fuerza pública federal y el combate al crimen organizado son dos políticas que la actual administración replicó del periodo de Felipe Calderón Hinojosa.