El peso mexicano va en picada, pero no es algo nuevo y probablemente no se detenga en los próximos meses si los mandatarios de este país siguen con la implementación de las mismas estrategias sobre las finanzas públicas que han operado desde al menos 20 años, además el tipo de cambio no sólo continuará siendo afectado por factores exteriores, lo que significaría un grave riesgo para el crecimiento económico de México.