Las peleas de gallos y la fiesta taurina, al traducirse en actividades que generan sufrimiento, agonía e incluso la muerte de especies sintientes, de manera innecesaria o injustificada, no pueden ser consideradas como patrimonio cultural inmaterial. Así lo determinó la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al aprobar por cuatro votos el proyecto del ministro Alberto Pérez Dayán que precisa que a estas actividades no se les puede clasificar de esa manera como se hizo en un decreto de Nayarit...