Hasta en un 30% incrementa la otitis externa durante la temporada de vacaciones, debido a la frecuente asistencia a balnearios, lagos y playas, ya que el contacto con el agua ablanda la piel del oído externo, cambia su grado de acidez y eleva el riesgo de que se inflame e infecte; lo que se manifiesta con intenso dolor de pabellón y el conducto auditivo, señalaron especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Médicos otorrinolaringólogos del Seguro Social, recomendaron que ante la presencia de dolor en el oído se acuda con el médico y se evite el uso de remedios caseros como la ruda, humo de cigarro y la aplicación de agua oxigenada o vinagre, así como la automedicación con gotas, ya que todo esto sólo intensifica el dolor y agrava el problema, por el tiempo que se deja transcurrir sin la debida revisión de un especialista.
Asimismo, exhortaron a no tratar de extraer el agua del oído, ni el cerumen con el uso de hisopos, pasadores, llaves y corta uñas, ya que “pueden lastimar aún más la piel del conducto auditivo, lo que la hace vulnerable y susceptible a infectarse”, ya que estas prácticas pueden empujar el cerumen hacia adentro y con los vellos del área van formando bolitas que pueden crear tapones verdaderamente peligrosos.
Finalmente hicieron hincapié en el uso de protectores para el oído a quienes practican deportes acuáticos, así como procurar secarse con una toalla el conducto auditivo. Informaron que el tratamiento en general, después de una valoración y exploración auditiva por su médico, determinará el tipo de medicamentos recomendables, los cuales pueden ser antiinflamatorios y antibióticos.