Advierten que esos vehículos son un peligro para los usuarios, porque carecen de seguro.
Los concesionarios del transporte público sin itinerario fijo confirmaron que no se cumplirá con el objetivo que se habían propuesto para abatir el “pirataje” antes de febrero, debido a la falta de operativos de supervisión por parte de la Dirección General de Transportes (DGT).
Líderes transportistas señalaron que el problema del transporte público irregular creció durante el 2011 de manera grave, por lo que exigieron a la DGT cumplir con la ley y llevar a cabo operativos para detener a las unidades “pirata”.
Sin embargo, durante las últimas tres semanas no se ha detenido a un solo vehículo que opera sin concesión, a pesar de la advertencia de los transportistas de tomar acciones por su cuenta para eliminar la competencia desleal.
Anselmo Delgadillo Saavedra, dirigente de la Confederación de Permisionarios y Transportistas del Estado de Morelos (Captemor), señaló que el problema del servicio público “pirata” es tan grave que se pone en riesgo la seguridad de los usuarios, pues ninguno de los taxis “blancos” cumple con el seguro de cobertura amplia, uno de los principales requisitos que exige la Dirección de Transportes en caso de accidentes.
El líder transportista dijo que es necesario que las autoridades del gobierno estatal cumplan de inmediato con los operativos de supervisión para detener a estas unidades y evitar que además de ser una competencia desleal para el transporte organizado, se ponga en riesgo a la ciudadanía.
“La Dirección de Transportes nos exige un seguro cuando se da de alta un vehículo. Los carros que no están asegurados son los ‘piratas’. Es por eso que le pedimos a la gente que no se suba a estos taxis, que tengan mucho cuidado al tomar uno, porque es peligrosísimo. Un radio taxi debe cumplir con todos los servicios”, añadió.
El dirigente de la Confederación de Permisionarios y Transportistas del Estado de Morelos confió en que la Dirección General de Transportes cumpla los compromisos fijados con los líderes de distintas agrupaciones y se trabaje para reforzar la supervisión en la zona conurbada de Cuernavaca, pues durante años se ha exigido combatir dicho problema.