Los concesionarios aseguraron estar cansados del robo de unidades.
Ante el incremento de la violencia en la zona conurbada de Cuernavaca, los concesionarios del transporte público sin itinerario fijo determinaron reforzar sus medidas de seguridad a tal grado que han propuesto que los operadores porten armas de fuego.
Líderes transportistas informaron que incrementaron gravemente el robo de vehículos y los asaltos en sus oficinas, en el caso de radiotaxis, lo cual ha generado alerta entre los choferes pues muchos han optado por no prestar el servicio público a altas horas de la noche.
Es que no sólo se ha tratado de robos, sino también de amenazas directas en contra de los concesionarios de taxis y rutas por parte de la delincuencia organizada.
Víctor Lara Alarcón, presidente de la Confederación de Radiotaxis del Estado de Morelos, dijo que después del asalto a la oficina de Radiotaxis Anáhuac, hecho en el que resultó herido un radio operador, se propuso que los choferes porten pistolas.
Dicha propuesta se planteó ante la molestia que existe entre los concesionarios del transporte público por la falta de resultados por parte de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, a pesar de las reuniones que han sostenido con autoridades estatales y de los informes de las acciones que en materia de prevención se llevan a cabo en la zona conurbada de Cuernavaca.
Lara Alarcón aseveró que si las autoridades estatales no actúan y hacen algo para detener la violencia que se vive en el estado, serán los propios transportistas los que tomen sus propias medidas de seguridad para evitar que haya más víctimas de la delincuencia.
“Solicitaremos ante la Defensa Nacional solicitudes para portar armas y defendernos, porque nos atacan con alevosía, ventaja y con toda la cobardía ellos vienen armados y a nosotros nos encuentran indefensos”, declaró el líder transportista.
Mientras tanto, el líder de la Confederación de Radiotaxis del Estado de Morelos señaló que han tomado ya algunas acciones de prevención, como mantener las oficinas cerradas después de las nueve de la noche y cerca de las 11 la mayoría de los choferes prefiere irse a sus casas y trabajar durante el día.
Añadió que es lamentable la situación que se vive en todo el estado, pues como transportistas sí han registrado un incremento en asaltos, robos de vehículos e incluso amenazas directas a los concesionarios.