Los paterfamilias en asamblea deciden cuál será el atuendo de los menores.
El director de educación elemental del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM) Bernardino Pliego y Pliego afirmó que los padres de familia tienen facultad para cambiar el uniforme de escuelas de nivel preescolar y primaria, en el momento del año que así lo acuerden, y los directivos sólo tienen impedido obligar la compra con determinado proveedor.
El funcionario dijo que a la fecha sólo tiene registro de queja de una escuela, donde se acusó que personal directivo habría pretendido obligar a los padres a comprar un nuevo uniforme sin haber avisado con anticipación y una vez que ya ha comenzado el ciclo escolar, pero aseguró que esta denuncia debe ser investigada.
Expresó que de acuerdo con la norma son los padres de familia que a través del comité y su asamblea deciden cuál es el uniforme, el que –dijo- tiene elementos positivos, pues identifica a los estudiantes como tales, como miembros de una comunidad, además de que implica un factor de equidad, al no haber distinción en el tipo de vestimenta que los alumnos usan.
Cuestionado sobre la facultad para modificar los referidos atuendos escolares, el responsable de las escuelas de nivel inicial, preescolar y primaria dijo que ésta es de los padres, y “tenemos que entender quiénes son los que deciden cuál es el uniforme, pues son ellos, los papás, por lo que ellos tendrán que sojuzgar, revisar cuáles son las posibilidades de sus compañeros padres de familia que forman parte de la sociedad y no es la escuela la que, o los maestros, los que determinan esas modificaciones”.
Expuso que la norma dice que “preferentemente el alumno debe usar uniforme, por las ventajas que tiene su uso, aunque en realidad lo que importa es que los alumnos reciban educación de calidad. Aquí tenemos que considerar que se les den facilidades a los papás que compren ese uniforme, para que trabajen con la misma ropa, pero no es una situación tajante de que en un solo día deben llevarlo todo”.
Así dejó implícito que no hay sanciones en caso de que se decidan cambios de nuevos uniformes en cualquier momento del año, si lo deciden los padres de familia.