Con frecuencia escuchamos por los medios de comunicación de la obligación de contribuir, observamos los anuncios del SAT (que más bien parecen amenazas) invitándonos a cumplir, y muchas veces desconocemos si estamos o no obligados a cumplir ciertas obligaciones. En este día, partiremos de la primera obligación formal en la vida de un contribuyente: “la obligación de inscribirse al RFC”.