La sequía que experimenta México actualmente es tan seria que técnicamente puede considerarse ya como un desastre natural. Es tan severa que es prácticamente imposible llevar a cabo la agricultura y la ganadería en ciertos estados. Ha sido clasificada como una sequía “extraordinaria”, lo cual hace necesario que cada municipio afectado tome medidas tanto proactivas como preventivas. Frente a una situación tan crítica como ésta es más importante que nunca considerar las opciones a fin de mitigar las consecuencias.