La autopista Siglo XXI se encuentra casi en su etapa final. Los meses que faltan para concluirla son cruciales para aquellos que tienen algún reclamo en contra de la empresa constructora, que dañó caminos e infraestructura hidráulica que en un porcentaje importante no ha sido reparada.
Por el antecedente del paso exprés en Cuernavaca sabemos de lo difícil que será hacer cumplir reclamos sociales a la empresa que lleva a cabo la obra una vez que esta concluye.
Y en este caso las afectaciones son más amplias porque impiden las labores agrícolas en tierras productivas que se quedaron sin riego.
Los carreteras locales que sirven de acceso a la obra quedaron en pésimas condiciones y así seguirán si no hay un reclamo oportuno y tenaz.
La citada autopista es una obra que moderniza la infraestructura carretera de Morelos al unir con calidad puntos a los que hoy se accede por caminos de bajas especificaciones, pero no es justo que se avance en la materia signifique un retroceso en otras cosas por los daños inherentes a la ejecución de la obra.