La semana anterior tuvo lugar la celebración, por tercer año consecutivo, de la noche astronómica, una enrome tarea de divulgación que varias instituciones universitarias llevan a cabo en el norte de Cuernavaca para acercar a la población a la ciencia.
La observación de los astros resulta fascinante y muchas veces lleva a adentrarse en otras ramas del conocimiento científico, por lo que acercamientos como estos pueden ser decisivos en la vida de niños y jóvenes, que más tarde pueden forjar su destino profesional en base a ésta experiencia.
Adicionalmente, el esfuerzo en torno a ese día fue total, pues incluyó altas dosis de cultura y espectáculo, para abrir la imaginación y demostrar a los recién llegados a la astronomía y a la ciencia en general que ni siquiera el cielo es el límite.