Los ayudantes y delegados municipales representan a la colonia o comunidad en la que viven pero tienen pocas atribuciones y casi su única fuerza es la capacidad de gestión.
Los hechos han demostrado que una parte pequeña de esas autoridades auxiliares cumplen adecuadamente con su función y el resto se dedica apenas a tareas decorativas.
Si la reforma prospera, sin importar su efectividad cada ayudante y delegado municipal recibirá ingresos equivalentes a noventa salarios mínimos mensuales, con lo que el erario soportará otra pesada carga, sin que los contribuyentes tengan garantizada alguna mejoría.