Finalmente los taxistas han entendido que no pueden abusar de los usuarios. La competencia que la empresa Uber representa para el servicio de taxis finalmente los ha llevado a pensar al menos en medidas que les permitan recuperar la confianza de los pasajeros.
Tal cosa la quieren lograr con la colocación de taxímetros, para que el cobro del servicio no queda a la discrecionalidad del chofer sino que se base en un sistema racional.
Uno de los dirigentes del sector asegura que los vehículos que serán reconvertidos para que utilicen gas natural en lugar de gasolina recibirán también el taxímetro, aunque al momento de declarar no tenga ni la mínima idea del costo del aparato.
Pero ya el hecho de que piensen en el usuario por primera vez es ganancia y señala la necesidad de mantener siempre la competencia.