Aunque tiene poco tiempo en Morelos, el delegado de la Secretaría de Gobernación debería tomar nota de los reclamos que sostienen un grupo de vecinos del municipio de Xochitepec en torno a que cerrarán completamente el paso en la autopista a Acapulco.
Los inconformes crearon el jueves un enorme caos al cerrar el sentido hacia el puerto, en protesta porque las autoridades federales no los han atendido.
El asunto no es un simple conflicto local aunque en esencia sólo parezca involucrar a un municipio.
La autopista es uno de los tramos más importantes de la red nacional de carreteras y el daño que se provoca con su cierre es económica y socialmente muy importante.
Por eso se requiere de una respuesta a fin de evitar que la amenaza se cumpla. Los terceros perjudicados se contarían hasta por cientos de miles.