La reforma del Estado fue un concepto inaugurado alrededor de 1996 y consistió en un cambio de fondo del sistema jurídico para dejar atrás el sistema autoritario instaurado por el PRI, especialmente en lo que se refería el control electoral que el gobierno y su partido ejercían.
El concepto ha prevalecido y hoy se refiere a cambios de fondo en todo tipo de estructuras gubernamentales.
El objetivo principal al inicio fue recuperar las libertades perdidas y dar nuevos derechos a los mexicanos vía la ciudadanización de las instituciones.
Sin embargo, en los últimos tiempos ha habido cambios estructurales que han significado la reforma del Estado pero ya no en favor de los ciudadanos.
Ojalá que en el proceso que está en marcha se eviten nuevos retrocesos y, al contario, se contribuya al mejoramiento de las instituciones.
Es lo menos que meremos los morelenses.