Los nombres que se mencionan en los medios de comunicación y en las redes sociales para ocupar candidaturas en los diferentes partidos son los mismos de siempre: sí, esos hombres y mujeres que en su a veces larga trayectoria política han mostrado que sólo aspiran a comer con manteca por tres años más y que no están dotados de las habilidades necesarias para servir a los ciudadanos.