En el debate de las leyes de telecomunicaciones no me sorprende que Fidel Demédicis haya votado a favor, como lo hizo en la reforma que le regala el petróleo a los extranjeros. Y Rabindranath Salazar Solorio se abstuvo, lo que significa que le dio vergüenza votar a favor, pero no tuvo el valor de votar en contra, lo que para el caso es lo mismo.