En la semana santa, las autoridades municipales lanzaron más de un exhorto a la población, para evitar que se usaran como áreas recreativas las zonas del río Amacuzac que se desbordaron el pasado septiembre. El río arrastró infinidad de materiales, por lo que en su orilla podría haber riesgos para los bañistas, lo mismo por vidrios que por metales sueltos.