Los hechos violentos que afectan a la entidad han desviado la atención de otros asuntos igualmente importantes que afectan a Morelos, como el pleito entre Poderes que no tiene para cuando acabar, pero que cuando acabe será el fin de la parte que pierda eso que ha sido reiteradamente llamado partido de ajedrez, pero a lo bestia.
Por lo menos, tanto alboroto le ha servido al director del Transporte para ocultar que no ha cumplido ninguna de su promesas. O al secretario de Desarrollo Económico le permite llevársela tranquila, muy tranquila. Pero los conflictos ya actuantes o en potencia que hoy se desatienden tarde o temprano reclamarán su espacio, lo que quiere decir que estallarán o volverán a hacerlo, porque los funcionarios encargados de resolverlos cobran pero no desquitan el sueldo.
Creo que esa es la base de todos los problemas que padecemos: la irresponsabilidad de gente bien pagada y protegida por la ley para no rendir cuentas ante nadie, dígase lo que se diga. Por lo pronto, hemos llegado al fin de semana. No le haga caso a los rumores.