Importar petróleo de Estados Unidos era algo impensable hasta hace poco pero ha dejado de serlo. Aunque lo quieren disfrazar de una operación para bajar costos, lo cierto es que el gobierno federal busca comprar el crudo como consecuencia de la mala gestión (de éste y de los anteriores gobiernos) en materia energética, culminada con la rendición ante el vecino del norte, al que se le concedió lo que aquí se ha llamado reforma energética y allá se le conoce como su nombre verdadero: la entrega del petróleo nacional a las empresas extranjeras.
La partidocracia hizo posible ese "milagro". El PRI, el PAN y el PRD se aliaron hace apenas unos meses y dieron rienda suelta a su falta de patriotismo.
Entre otros próceres morelenses que facilitaron esa entrega hay caras demasiado conocidas y que ayer parecían olvidar su papel mientras acompañaban a sus candidatos a registrarse en el proceso interno perredista.
Por cosas como esas no creo que sea lo mejor para el país la postura que promueve Javier Sicilia, a fin de que la ciudadanía no acuda a las urnas: mientras no haya un sistema que sustituya pacíficamente al actual, lo único que queda es tratar de agotar los estrechos márgenes institucionales.
No votar sólo hará más fácil el triunfo de los peores.
Y romper algo que no funciona pero que no tiene sustituto llevará directamente a la violencia. Ahora que la hemos probado, estoy seguro que ustedes no la quieren de regreso. Lo mejor es informarse y votar.