Érase una vez un muchacho con secundaria trunca dedicado al noble oficio de la herrería, cuya popularidad en su pueblo era tal que fue dos veces ayudante municipal, luego coordinador de ayudantes municipales hasta que, en su segundo intento y por circunstancias del destino, se convirtió en alcalde de su ciudad natal, Tlaltizapán de Zapata. Se llama Alfredo Domínguez Mandujano pero todos lo conocen como “Cuananis”. En el 2015 se postuló por el Partido Encuentro Social pero perdió contra el priísta y ex diputa...