“Qué pinche suerte tiene Graco Ramírez”, fue lo primero que se me vino a la cabeza ese 20 de mayo del 2015 cuando leí en Twitter la noticia de que Juan Ignacio Suárez Huape había tenido un accidente en la carretera federal México-Cuernavaca y que lamentablemente había fallecido al igual que su esposa. Mi idea se basaba en que (sin evidencias para fundamentar un posible crimen planeado) ese fatídico accidente le había quitado de en medio al único líder político que no había podido comprar el gobernador ni su...