Militares: de héroes a villanos. La infame complicidad en el COBAEM. El sueño de todo político es descubrir una lámpara antigua de cuyo interior emerja un genio que le ofrezca tres deseos. En esa hipotética situación, el político y eterno aspirante a un cargo de elección popular pediría tres cosas: un millón de dólares, un colaborador leal y una sustancia que provoque un ataque de amnesia en la gente aunque sea durante seis meses.