La verdad es que la Fiscalía General de Morelos nunca debió aceptar la declinación de su similar del Estado de México de la puesta a disposición de los cuatro hombres acusados de participar en el homicidio del empresario Carlos Benítez y dos policías en el municipio de Cuautla, el pasado 25 de agosto. La pifia fue de los agentes mexiquenses pero la institución que quedó en ridículo fue la de Morelos, al no encontrar el mínimo indicio de responsabilidad en el atentado. Lo peor es que las cuatro personas podría...