De pronto el teléfono celular comenzó a sonar mientras en la pantalla aparecía un apodo en lugar de nombre. El agente del Ministerio Público tomó el aparato y deslizó su dedo en el logotipo color verde para autorizar la entrada de la llamada. “Van para allá, van por el sello, ya sabes lo que tienes que hacer”. No, no es el guión de una película hollywoodense ni de la narcoserie de moda. Esto ocurrió en la vida real en el estado de Morelos. Fue el martes 24 de noviembre de 2020 y el servidor público que recibió la...