La sustitución de los plásticos por las fibras de los magueyes no sólo aliviaría la contaminación ambiental de esos materiales usados en el comercio alimentario, también daría empleo lucrativo a decenas de miles de campesinos mexicanos en las zonas más pobres del país. El ixtle y el henequén son fibras duras y largas obtenidas de los magueyes. México fue el pionero para la industrialización de esas fibras, pero, a mediados del siglo XX perdimos esas industrias por la competencia de Tanzania y Brasil y por la...