Orilla Me pesa el tiempo en la espalda. El café sirvió, pero siempre necesito más. Una joroba no se puede maquillar, aunque, en vez de tiempo, podría guardar ahí café. Y dar el siguiente paso, que no me lleva a ningún lado visible. Los demás entonces me verán alejarme, hundirme dentro de mí, para acercarme cada vez más al corazón.