Cuando callamos, nos tornamos desagradables, dijo Edgar. Cuando hablamos nos tornamos ridículos. En La bestia del corazón
Cuando callamos, nos tornamos desagradables, dijo Edgar. Cuando hablamos nos tornamos ridículos. En La bestia del corazón
Un país vale a menudo lo que vale su prensa Albert Camus
Dios sabe que he hecho lo que he podido para aprender las costumbres mundanas, incluso tuve el presentimiento de que podíamos alcanzar la gloria, pero después de todo lo que ha pasado, no es fácil presentir nada. En Vernon Dios Little
¿Adónde va?, preguntaría el oficial de migración. Aquí nomás, señor, a invadir El Álamo. En El ejército iluminado
Me es imposible, amigo mío, enviarte una postal denuestro país de los Balcanes, país que no es un país… Velibor Čolić, «Carta a un amigo muerto»