Las autoridades mexicanas confirmaron el primer caso de contagio de gusano barrenador en la Ciudad de México.
Se trata de un perro dóberman de 12 años, detectado el 26 de abril en la alcaldía Tlalpan, al sur de la capital, que ya se encuentra bajo tratamiento veterinario.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del SENASICA, el animal presentó miasis en la base de la oreja izquierda, originada en una herida causada por una pelea con otros perros. El caso fue atendido en una clínica veterinaria de la zona de Topilejo tras un reporte de emergencia.
Las autoridades consideran este contagio como un caso aislado, ya que no se han identificado contagios secundarios en el área. Además, señalaron que las condiciones de altitud y clima contribuyen a que se trate de una incursión puntual, aunque el caso continúa bajo supervisión y control sanitario.
Como medida preventiva, se reforzó la vigilancia epidemiológica en la zona y se realizó la desinfección del domicilio donde estuvo el animal.
A nivel nacional, se han registrado al menos mil 673 casos activos del gusano barrenador, distribuidos en 14 estados.
Las entidades con mayor concentración son Oaxaca, Veracruz, Puebla, Tamaulipas, Chiapas, Hidalgo y San Luis Potosí. Del total, 879 casos corresponden a reses, 458 a perros, y el resto a caballos, ovejas, gatos y aves.
El gusano barrenador es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, capaz de invadir tejidos de animales de sangre caliente, incluidos los humanos.
La propagación de la plaga también ha tenido impacto en el comercio internacional, ya que Estados Unidos ha suspendido en varias ocasiones las importaciones de ganado mexicano desde la detección del primer caso en noviembre de 2024.
El cierre más reciente ocurrió el 9 de julio tras un nuevo caso en Veracruz, situación que ha generado pérdidas económicas para el sector ganadero, según estimaciones de organizaciones del ramo.