La Fiscalía General de la República (FGR), a través de su vocero Ulises Lara López, informó que Estados Unidos no presentó evidencias suficientes para solicitar la detención con fines de extradición de funcionarios mexicanos en activo y retirados, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
La FGR señaló que fue notificada por la Secretaría de Relaciones Exteriores sobre la solicitud de autoridades estadounidenses contra 10 personas, entre funcionarios y exfuncionarios.
Ante ello, indicó que revisará la documentación recibida conforme a la Constitución, el Código Nacional de Procedimientos Penales y otras leyes aplicables, para determinar si existen elementos probatorios que justifiquen el proceso.
Además, la Fiscalía anunció que abrirá una investigación paralela para recabar información que permita establecer si las acusaciones de Estados Unidos tienen sustento legal para eventualmente solicitar órdenes de aprehensión.
Por su parte, el Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, anunciaron la apertura de una acusación formal contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otros nueve funcionarios o exfuncionarios mexicanos.
El Departamento de Justicia los señaló por participar en una conspiración de narcotráfico y delitos relacionados con armas en colaboración con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la acusación, los señalados habrían participado en el tráfico de drogas como fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos, presuntamente a cambio de sobornos y en coordinación con una facción criminal vinculada a “Los Chapitos”.