El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, negó que el gobierno federal tenga o haya tenido indicios sobre presuntos vínculos entre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el crimen organizado, como ha señalado Estados Unidos.
Durante una conferencia en la sede de la Novena Zona Militar en Culiacán, el funcionario aseguró que desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum no se han registrado indicios ni obstrucciones por parte de autoridades estatales en las operaciones de seguridad, incluso tras más de 14 reuniones del gabinete de seguridad.
Harfuch afirmó que la relación con el gobierno de Sinaloa ha sido de coordinación constante y que las acciones de seguridad han continuado sin obstáculos.
También explicó que Rocha Moya no ha salido del estado, no cuenta con fuero constitucional y que actualmente recibe escolta de la Guardia Nacional tras un análisis de riesgo, aunque aclaró que no existen señales de amenaza en su contra.
Respecto a la protección, señaló que fue una medida preventiva por su responsabilidad previa en el cargo, aunque sin precisar el número de elementos asignados por motivos de confidencialidad.
El secretario también descartó que otros funcionarios mencionados en listas de investigación en Estados Unidos, incluido el senador Enrique Inzunza, hayan solicitado o cuenten con protección de la Guardia Nacional.
Asimismo, indicó que corresponde a la Fiscalía General de la República precisar los detalles sobre el fuero de los servidores públicos en cuestión.