La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las acusaciones emitidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra una decena de políticos mexicanos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Señaló que, si no existen pruebas claras, estas imputaciones tienen un trasfondo político.
"Si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político".
Sheinbaum afirmó que, en caso de que haya elementos que demuestren responsabilidad —entre los señalados se encuentra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya— no se protegerá a nadie.
Sin embargo, señaló que, si no existen pruebas claras, las imputaciones tendrían un carácter político y dejó en claro que bajo ningún motivo se permitirá la injerencia de un gobierno extranjero en decisiones que corresponden únicamente a México.
Durante su conferencia matutina, la mandataria leyó un comunicado en el que reiteró que será la Fiscalía General de la República (FGR) la encargada de determinar, conforme a las leyes nacionales, si existen pruebas suficientes para proceder contra los acusados o atender solicitudes de extradición.
La presidenta sigue el mismo guion que la FGR sobre el caso del narcogobernador de Sinaloa
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) April 30, 2026
Afirma que hará respetar la Constitución
Pero reitera que será la fiscalía la que defina si hay o no pruebas en contra de Rocha Moya
Se lava las manos pic.twitter.com/Haw0GBXxwQ
Subrayó que su gobierno no encubrirá a ninguna persona, pero cuestionó la falta de evidencia sólida. Indicó que el único elemento presentado por las autoridades estadounidenses consiste en imágenes de supuestos pagos de sobornos escritos a mano, lo cual, dijo, deberá ser evaluado por la fiscalía mexicana.
La presidenta también destacó que se trata de un hecho sin precedentes, ya que nunca antes el Departamento de Justicia había solicitado la extradición de funcionarios mexicanos en funciones, como gobernadores, presidentes municipales o senadores.
Finalmente, reiteró que su postura se basa en la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía nacional.
Aseguró que, si la FGR recibe pruebas contundentes o encuentra elementos de delito, deberá actuar conforme a derecho.