Ayer se cumplieron 25 años de los terribles sismos del 85 que cambiaron para siempre el rostro de Cuernavaca, al incentivar la construcción acelerada de viviendas para los defeños que huían de la destrozada capital del país. Claro, no tan acelerada como cuando el destructor terremoto llamado SEC (Sergio Estrada Cajigal) llenó de casas todo el entorno (más las que faltan) pero esa sería la segunda parte de la historia.