La sesión solemne de apertura del primer año de la LV Legislatura más bien pareció pasarela de ropa de gala o concurso de oratoria para ver quién pronunciaba el mejor discurso. Fue una ceremonia de buenas intenciones como las que hemos venido presenciando cada tres años, con las mismas promesas, las cuales se van desvaneciendo a medida que transcurre el trienio. Así pasó con los integrantes de la LIV Legislatura, que levantaron altas expectativas por ser una legislatura “feminista”, luego dijeron que no se iría...