Jueves cinco de agosto, pasadas las tres de la tarde. En las frecuencias de radio de todas las corporaciones se activó un código de primera prioridad: atentado al fiscal del estado. Para los que tienen más tiempo trabajando en la Fiscalía, de inmediato vino a su mente aquel 7 de febrero del 2013 cuando el entonces procurador de Justicia, Rodrigo Dorantes, fue atacado a balazos y murieron tres de sus escoltas. La versión de que el fiscal había sufrido un atentado llamó de inmediato la atención de los medios...