Funciona como cualquier motel: según el servicio es el pago. Puede ser por tres horas en el horario matutino; cuatro horas en turno vespertino o de siete de la noche a siete de la mañana. Hay la opción de hacerlo con su esposa o concubina, con una interna de la cárcel de mujeres o con una prostituta (o travesti) del exterior. Por eso los servicios van desde 250 hasta dos mil 500 las 24 horas del día en 42 habitaciones.