El penoso episodio del pasado 17 de octubre con el fallido intento por capturar a Ovidio Guzmán para entregarlo al Gobierno de Estados Unidos, pasará a la historia como el capítulo que dividió al pueblo mexicano. Políticamente hablando, tendrá el mismo impacto que tuvo la decisión del presidente Gustavo Díaz Ordaz el 2 de octubre de 1968.