Rodrigo Gayosso Cepeda estudió su secundaria y preparatoria en una de las escuelas de mayor prestigio en Cuernavaca, a mediados de los noventas. Cuentan los de su generación que ya desde entonces soñaba con ser presidente, gobernador o dueño de una gran empresa, y le prometía a sus compañeros de clase que les hablaría para que le ayudaran a administrar su riqueza. Y parece que lo cumplió. “Si lográramos obtener el anuario de esa generación nos daríamos cuenta que muchos de los que estudiaron con Rodrigo fu...