Y en el Poder Judicial, ya no hay vocero… ni comunicación. La venezolana Patricia Mariscal y el funcionario que quiso que se le regalara una notaría. Tradicionalmente el Poder Legislativo ha tenido mala fama en la sociedad mexicana, no en balde los caricaturistas de hace décadas los dibujaban sombrerudos y empistolados, haciendo mal uso del fuero constitucional. Sin embargo, lo que hoy ocurre con la actual legislatura es un hecho sin precedentes en los últimos tiempos.