El individuo que jaló del gatillo para asesinar a Sandra Rosa Camacho jamás imaginó la trascendencia de su abominable acto. Generalmente, quienes ejecutan ese tipo de acciones desconocen el contexto de sus víctimas y, por lo tanto, cobran lo mismo por quitar de en medio a un simple vendedor de drogas que a una mujer activista indígena y defensora de los derechos afromorelenses. Quizás ni siquiera la persona o las personas que pagaron por esa ejecución, supieron el problema en que se han metido. No toma...