Antes de iniciar el presente relato quiero aclarar que “Jóvenes Construyendo el Futuro” es un programa muy noble que -si se llevara a cabo como lo establecen las reglas de operación- permitiría a muchos jóvenes aprender un oficio que les ayude a iniciarse en la vida productiva la actividad que les guste. Sin embargo, son los propios muchachos y muchachas (de 18 a 29 años) los que permiten que se pervierta este programa al aceptar que una mafia de “coyotes” les quite parte de la beca, con la ayuda de empresarios...