La diminuta cárcel de la Ayudantía Municipal de Chalcatzingo ha sido cubierta con un enorme portón de acero, pero aún conserva las mismas rejas que aquella noche de septiembre de 1994, no pudieron impedir que una turba sacara a tres de los cuatro hombres acusados de “intentar llevarse una niña” y los lincharan en la cancha de básquetbol. Después de 30 años y cinco meses de aquel fatídico hecho, regresamos al municipio que alberga la zona arqueológica de fama nacional (y que pronto podría ser patrimonio de la...