A las 8:20 de la mañana se estacionaron dos unidades artilladas del Ejército Mexicano con un oficial cuya gorra llevaba un par de barras horizontales al frente. Los elementos (unos 20 en total) se bajaron y tomaron sus posiciones estratégicamente sobre la banqueta del Palacio de Cortés, mientras otros cruzaban la calle y se paraban frente a la puerta del Tribunal Superior de Justicia. Después de aquel operativo en Amatitlán para detener al fiscal Uriel Carmona ya los cuernavacenses estamos “ciscados”, pues...